Compromiso
social de la literatura
Durante
el curso de comunicación, mi persona junto con mis compañeros del grupo 5, nos
llegamos a cuestionar si la literatura posee algún compromiso social o no.
Llegamos
a la conclusión obvia, y afirmamos que, la literatura posee el compromiso y la
obligación de enseñar, de dar cultura a los pueblos, de abrir horizontes, de
generar alegrías y alimentar el alma y la imaginación con cada lectura que se
haga, con cada fragmento que se lea. Puede brindar los medios destinados a no
dejar morir a las personas en la ignorancia y la desesperación, de no dejarlos
vivir en una vida sin sentido.
La
literatura es motor de reflexiones, emociones, conocimiento e imaginación.
A partir
de esta reflexión voy a profundizar un poco más en el tema.
Y es que,
para iniciar, es evidente el compromiso que posee la literatura desde el
momento en que el autor o autora comienza a escribir, nadie va a escribir sin
pensar, sin la intención de transmitir algo, si pensamos por un momento en
algún texto que hemos leído, el que sea, vamos a encontrar una intención de
fondo, ya sea informar, enseñar o reflexionar, ningún texto nace sin propósito
alguno.
Y no
tenemos que ir tan a fondo y buscar algún libro o ensayo académico con datos
históricos y estadísticas para poder ejemplificar el compromiso social de la
literatura, con cuentos, o novelas es más que suficiente.
Un
ejemplo claro para todas las personas que participamos de este curso, puede ser
la novela de Luis Sepúlveda, Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a
volar, la historia a pesar de contener elementos claramente ficticios, nos
enseña lecciones valiosas acerca de la solidaridad, la confianza y la amistad.
Y aquí es
donde entra otro tema, compromiso social no se limita a la crítica o reflexión
de algún fenómeno de la sociedad, además de eso (y es algo que muchas veces
ignoramos o pasamos por alto), es el de nutrir la mente y el alma, lograr que
el lector disfrute de una buena lectura, aprenda cosas nuevas y obtenga
perspectivas distintas del mundo que nos rodea.
De igual
forma, no podemos olvidar que el compromiso de la literatura no depende
solamente del autor, o del contenido, si no también de las personas, quienes le
dan vida a las historias, no tendría sentido escribir miles de libros llenos de
sabiduría, si nadie va a leerlos, o simplemente decodificarlos sin reflexionar
acerca de su mensaje, por lo que es importante que en la actualidad se promueva
la lectura y que nunca se pierda el interés por la literatura.
Para
finalizar me gustaría colocar esta cita de André Gide,
“Ante ciertos libros, uno se
pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué
leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran”.
- André Gide.
Tamara Benavides
Cultura: Literatura y arte
Hablar de cultura abarca un gran
tema, conocimientos e ideas de un pueblo o un grupo de personas. Desarrollar
cultura no solo es el hecho de hacer una obra, contar un suceso o desarrollar
un baile, más que eso es conocer la historia, su origen, personas relacionadas,
por qué lo hicieron, dónde surgió, entre otros aspectos.
Utilizar una literatura para
crear una obra de arte puede ser difícil, se tienen que tomar muchos aspectos
en cuenta como la época en el que se desarrolla para lograr una buena
representación, la vestimenta de los personajes y sus características
particulares, los diálogos o expresiones que se narran, pero en la mayoría de
los casos estas representaciones no tienen un valor ante la sociedad si no se
tiene conocimiento en estos temas.
En especial, Costa Rica a pesar
de tener un ministerio enfocado en estos aspectos, no se desarrollan proyectos
que abarquen a toda la población. Existen academias, grupos juveniles, que
desarrollan obras literarias (cuentan una historia que está en un libro o
película) por medio de bailes, cantos, obras de teatro, entre otros, y
los cuales deben presentar una única vez, en un lugar privado, a un alto de
costo de entrada y con poco público porque no se es apoyado y en ocasiones son
magníficas presentaciones que se desarrollan.
Además, en los momentos de
pandemia, ha sido uno de los sectores más golpeados, debido a que han tenido
que suspender todo tipo de actividades, como: festivales, conciertos,
presentaciones artísticas, obras musicales, obras de teatro, ferias,
exhibiciones, concursos, entre otros. Y en muchos casos son personas que
viven del arte y por ende han visto sus ingresos disminuidos o nulos debido a
estos cierres.
Lograr un mayor apoyo en estas
actividades, es un gran avance que puede lograr el país, teniendo una mayor
inclusión de todas las personas que desarrollan arte.
Daniela Valverde Leandro.
La juventud y la literatura no
son mutuamente excluyentes
Nuestro presente nos ha
acostumbrado a las experiencias efímeras, por lo que las personas jóvenes
tienden a aburrirse con facilidad. El avance de la tecnología ha provocado que
toda información que necesitemos, podamos encontrarla casi al instante. El
estar expuestos a esta realidad ha propiciado que los jóvenes consideren
tediosas ciertas actividades que requieren de una búsqueda de respuestas a
través de un análisis más profundo, como es el caso de la literatura.
Este arte es mayormente concebido
por este grupo de la sociedad como un campo incomprensible que requiere
habilidades especiales para ser entendido, y realmente no es así. La esencia
misma de la literatura le permite desempeñar la función de una herramienta que
nos permite explotar nuestra creatividad, y al mismo tiempo puede brindarnos un
espacio reconfortante en el que podemos identificarnos con los personajes de
una historia o con los ideales expuestos por un autor o autora.
Una actividad con estas características
no sugiere una experiencia aburrida, es todo lo contrario, ya que nos invita a
conocer mundos cuyos límites son definidos por los alcances de nuestra propia
imaginación, nuevas emociones e ideas que podemos considerar interesantes,
enriquecer nuestro aprendizaje acerca del mundo, y un sinfín de oportunidades
más. Todas esas implicaciones que conlleva la literatura pueden beneficiarnos
en etapas donde definimos nuestros gustos y nuestra perspectiva sobre la
realidad en la que vivimos, como lo son la niñez, adolescencia y la adultez
temprana.
Es más difícil que una persona
que ha sido apartada del arte desde su juventud, comprenda el interés que
despierta en otras personas el emprender una aventura a través de un libro, o
incluso lo considera imposible. Tristemente, la juventud es alejada de esta
experiencia tan enriquecedora por el desinterés mostrado por las instituciones
educativas en la formación humanística en beneficio de la educación técnica, la
cual prepara a las personas para ser únicamente trabajadores en una sociedad
que se aleja cada día más de los espacios que facilitan la expresión artística
del ser humano. La literatura se presta para ser ese salvavidas que evite que
nos convirtamos en máquinas cuyo único objetivo existencial es generar dinero
para sobrevivir. Por lo tanto, es primordial que las personas jóvenes conozcan
que este arte está muy lejos de ser un asunto baladí.
Sebastián Eduardo Gómez Vivas
-Arcadio
La
literatura, amante de todas las artes
Desde la
antigüedad, la literatura ha sido de los principales medios de expresión para
las personas, asimismo se ha encontrado fuertemente ligada a sus compañeras,
formando unidas las siete bellas artes: la pintura, la escultura, la música, la
danza, la arquitectura y el cine.
Esta
relación que existe entre la literatura y el resto de las artes se enfoca
principalmente en buscar un sistema estético más amplio en el cual plasmar las
distintas ideas u objetivos que giren alrededor de la obra. Por ejemplo, en Crítica
literaria y crítica de arte (1947), Hatzfeld hace hincapié sobre cuatro
perspectivas en las que la literatura se conecta a la pintura:
- Explicación de un texto
literario por medio del arte: un cuadro ayuda a entender un texto.
- Comprensión de un cuadro o
un pintor a partir de un texto literario.
- Relación de paralelismo
entre formas lingüístico-literarias que se explican por formas de las
obras pictóricas, y formas artísticas que se explican mediante aspectos
formales de textos literarios.
- Explicación a partir de las
diferencias fundamentales entre literatura y pintura.
Con lo
anterior, podemos decir que no han sido pocas las personas que han observado y
analizado el diverso contacto de la literatura, pues Platón tenía claro
que la música debía estar acompañada de un texto, y que esta es, sin duda, el
arte que más se ha interrelacionado con las demás.
De manera que a través del
tiempo surgen corrientes que se dedican al estudio de las relaciones
interartísticas, la écfrasis ha probado ser una perspectiva de gran utilidad en
ello, basado en «la representación verbal de una representación visual».
En la
actualidad tenemos acceso a miles de documentos que explican, describen y
analizan distintas manifestaciones artísticas cuyo objetivo es variado, ya sea
informar o entretener. Tal es el ejemplo de las tiras cómicas, cómics y mangas,
en la que se emplea una serie de dibujos con texto que cuentan una historia
cuyo contexto puede utilizarse para hacer crítica social o bien, divertir al
público.
En fundamentos básicos, la
literatura se ha presentado como uno de los principales formatos en lo que
respecta a la gran diversidad de representaciones que existen de lo que nos
rodea de la mano con el resto de las bellas artes.
Dalad
Arce
Quino
La voz de quienes han sido
callados
A través de la historia los
derechos humanos han sido violentados, en gran cantidad de ocasiones las
condiciones de vida no han sido las óptimas para algunos grupos, se han dado
actos violentos o se trata de invisibilizar una problemática social. Los mecanismos
para que se pueda expresar el disgusto e indignación ante tales situaciones a
veces no son los más efectivos, pues se dificulta que la voz de los afectados
sea difundida adecuadamente. Sin embargo, la literatura ha sido un método de
expresión para dar a conocer las críticas sociales que no han podido emitirse
por otros medios.
Mediante las historias contadas,
se logra que los lectores empaticen con los personajes y las situaciones que
viven. Gracias a esto, se logra que puedan comprender problemáticas complejas,
lejos de la realidad que vive quien consume esta obra. A diferencia de otros
tipos de arte, la literatura profundiza más en la psicología de cada
personalidad, por lo que permite crear un vínculo que da moralejas y lecciones
de vida que quedan en las memorias de las personas. Es un gran instrumento para
enseñarle tanto a niños como adultos que los derechos humanos deben ser
reconocidos y no deben de ser violentados en ningún momento.
Las novelas son un gran
instrumento para denotar críticas que los autores creen que deben ser
escuchadas. Algunos ejemplos que podemos encontrar son: en Frankenstein de Mary
Shelley, la creación del Víctor comienza a realizar actos perversos luego de
que la sociedad lo marginara solo por su aspecto físico “monstruoso”,
reflejando la falta de empatía y visión crítica en los perjuicios que se
ejercen sobre los demás; otro caso muy similar es el de Gregorio Samsa en La
Metamorfosis, por el cambio inesperado que aconteció se ve alejado de la
sociedad, e incluso su familia lo excluye, así como en las sociedades modernas
las personas son rechazadas si ya no son necesarias para el sistema.
Por medio de la literatura, los
autores han podido expresar sus ideologías, los problemas que se encuentran en
sus sociedades o cómo la estructura del sistema en el que viven no les permite
progresar. Cada obra ficticia tiene algo de realidad en su interior, un trozo
de la subjetividad de quien la pensó, moldeó y transformó. Sin esto, no sería
posible cualquier expresión artística, pues cada creación lleva consigo la
esencia de su procreador.
Jeremy Montero Gálvez
Libertad, igualdad y solidaridad:
bases para construir derechos humanos progresivos.
Los derechos humanos deben
evolucionar de la mano con la sociedad, sin embargo, históricamente se habla de
países que, jurídicamente, no respetaban los derechos humanos básicos de todos
sus habitantes, a raíz de esto, en el año 1948, la Asamblea de Naciones Unidas
proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, evento que sucedió
hace poco más de 70 años, relativamente es muy reciente, al hablar de algo tan
esencial como respetar los derechos humanos de los demás.
De esta misma manera, el arte y
la cultura han logrado cambios positivos para la sociedad. Comúnmente se habla
de que el arte es algo simplemente para apreciar, para el placer y disfrute de
las personas, sin ningún otro efecto más allá de lo superficial. Sin embargo,
este pretende despertar emociones y sensaciones mucho más profundas de lo que
se puede percibir de una simple manera, hasta llegar al punto de generar cierta
molestia sobre los hechos que se están representando, lo cual es la puerta para
el cambio.
Centrándose en la literatura,
esta es una herramienta genial para poder hablar de derechos, donde se aborda
la igualdad, la libertad y la solidaridad entre las personas. Históricamente,
se habla de tres generaciones de derechos que están vinculados con los
principios de la revolución francesa:
- Primera
generación: derechos ligados a la libertad. En esta fase, se logró la
proclamación de los derechos civiles y políticos, de manera que a nadie se
le quite su libertad a menos que incumpla con alguna ley cuyo castigo sea
la privación de la misma.
- Segunda generación: derechos
ligados a la igualdad. Aquí se habla específicamente de derechos
económicos, sociales y culturales que surgieron a raíz de las luchas
sociales de la segunda mitad del siglo XIX y principios del siglo XX,
donde se promueve la intervención del Estado para asegurar la justicia en
el reparto de los bienes, tratando de eliminar la discriminación en todas
sus formas.
- Tercera generación: derechos
ligados a la solidaridad. Esta etapa sigue en desarrollo, ya que se están
buscando soluciones globales tratando de hacer presente el valor de la
solidaridad, que comprende una serie de problemas respecto a la
desigualdad económica mundial, el cambio climático o las migraciones
masivas. Así se lograría unificar la libertad y la igualdad que se habló
en las generaciones anteriores.
En ocasiones, los derechos
presentan conflictos entre sí, lo que nos recuerda que no todo es blanco y
negro, haciéndonos pensar todo desde otra perspectiva. Además, como se dijo
anteriormente, los valores van evolucionando con la sociedad, por esto es que
entre la literatura y los derechos hay una relación de apoyo mutuo, donde la
primera es la voz para generar un cambio positivo sobre la segunda.
Laura Ramírez Mora
Un mundo dentro de un libro, mas,
el mundo sin libros.
La literatura es importante para
la humanidad, pues ahí es donde se encuentran las historias de nuestros
antepasados, los acontecimientos que llegan a definir la actualidad, como los
aspectos sociales, humanísticos, económicos, políticos, culturales y todo
aquello permita identificarnos ante una sociedad. Pero con el paso del tiempo y
cuanto más nos acercamos a lo que se llama, la modernidad; se evidencia que,
algo tan simple y tan hermoso, como plasmar unas palabras en una hoja (ya sea
para sí mismo o para dar un mensaje a un público en específico), se ha vuelto
algo tan difícil de ver, pues esta "modernidad" en lugar de conseguir
avances para el mundo en diversos ámbitos, lo que logra es disminuir el interés
de las personas por la escritura o por la lectura, cuando la realidad es, que
un libro es un mundo.
Es ahí, cuando entra el papel de
las personas que se dan cuenta de este suceso y les gusta la literatura, debido
a que tienen el deber de impedir que el mundo se quede sin libros y las
personas sin palabras, puesto que, una buena literatura, aumenta la variedad
léxica del que la lea y consigue enseñarte, mientras lo disfrutas.
“¿Por qué lees?”, “¡Ay! Que aburrido,
estás leyendo”, esas son algunas frases que usan las personas cuando ven que
alguien lee; para esa gente que dicen tales comentarios, solo diré, que siento
pena, tristeza y dolor por ellos, pues no han conocido el verdadero placer,
esas personas no conocen el mundo y no por el hecho de que hayan viajado a
distintos países o no, sino porque, la lectura proporciona un lugar sin
fronteras, donde el único límite es la imaginación de cada persona. Además, no
es aburrido, ya que uno se siente parte del relato que está leyendo y la noción
del tiempo se vuelve irrelevante.
Me despido con la siguiente
frase, «De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso
es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una
extensión de la imaginación y la memoria». – Jorge Luis Borges.
Flor
Iveth Altamirano Díaz
Comments
Post a Comment